Entrevista Exclusiva con Sammy Escalante: Repartidor, Fotógrafo, y Activista

Compartir en email
Email
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en telegram
Telegram

Martha Daniela Guerrero

*Esta entrevista ha sido condensada y editada bajo propósitos de brevedad y claridad.

Originario de Quetzaltenango, Guatemala, Edwin “Sammy” Escalante emigró a la ciudad de Nueva York en 2013. Tras años trabajando en restaurantes, se convirtió en conductor de aplicaciones de reparto en 2017, lo cual lo llevó a recorrer distintos barrios a bordo de su bicicleta eléctrica, el medio de transporte más popular entre los aproximados 65,000 repartidores de Nueva York, en su mayoría migrantes de América Latina, Bangladesh, China y África Occidental.

Poco después de su llegada a una de las urbes más dinámicas de Estados Unidos, Escalante descubrió su pasión por la fotografía mientras capturaba calles, puentes, rincones, edificios y atardeceres. Haciendo uso de su talento creativo, el joven guatemalteco de 24 años también comenzó a fotografiar a sus compañeros repartidores. Hoy, Escalante destaca como el primer fotógrafo de Quetzaltenango, Guatemala en tener una exposición en Manhattan.  

Este año ha sido particularmente especial para el repartidor, fotógrafo y activista. Además de subastar seis de sus fotografías en una reciente exhibición este pasado 17 de noviembre, “Deliveristas Unidos,” el colectivo laboral al que Escalante pertenece desde inicios de 2021, obtuvo una victoria legislativa histórica tras más de un año de luchar por mejores condiciones de trabajo.  

Crédito: Sammy Escalante

El pasado 23 de septiembre, el Ayuntamiento de Nueva York aprobó una serie de leyes para mejorar las condiciones laborales de los repartidores de aplicaciones, convirtiéndose en la primera ciudad en promulgar protecciones esenciales para contratistas independientes migrantes. Además de establecer protecciones para las propinas y los salarios de los repartidores, asegurar el derecho a usar los baños de los restaurantes e instaurar pagos mínimos por entrega y límites de distancia, este nuevo paquete legislativo representó una notable victoria para Deliveristas Unidos, el cuál fue fundado por trabajadores guatemaltecos y mexicanos en el verano de 2020. 

Tras más de un año de protestas en las que miles de repartidores recorrieron Manhattan en bicicleta denunciando abusos laborales por parte de empresas como UberEats, DoorDash, Relay y GrubHub, la mayoría de las demandas de Deliveristas Unidos se transformaron en leyes en la Ciudad de Nueva York.

“Ver mis fotos exhibidas en una galería fue un sueño hecho realidad,” dijo Escalante, quien desde abril de 2021 funge como el fotógrafo oficial de Deliveristas Unidos, el cuál ha sido apoyado por la organización comunitaria Proyecto de Justicia Laboral desde sus inicios el año pasado. “Le dediqué mi exhibición a todos mis compañeros repartidores, sobre todo quienes han fallecido haciendo entregas, a quienes les han robado su bicicleta en las calles, y quienes trabajan todos los días orgullosos de ser migrantes.” 

Además de haber encontrado inspiración artística en sus compañeros repartidores, Escalante ha sido instrumental en la documentación de las condiciones laborales de este grupo de trabajadores mayoritariamente migrantes. Sus fotografías aparecieron en “Esenciales pero Desprotegidos: Repartidores de Aplicaciones en la Ciudad de Nueva York,” un estudio realizado por  el Instituto del Trabajador de la Escuela de Relaciones Industriales y Laborales de Cornell en colaboración con el Proyecto de Justicia Laboral para visibilizar las luchas diarias de estos conductores.    

“Como repartidor, estoy todo el día en la calle, siempre en movimiento,” dijo Escalante, cuyas fotografías también han aparecido en publicaciones como Forbes, VICE, The New York Times, Impacto Latino, El Diario NY, Telemundo, Informe Confidencial, entre otras. “Me di cuenta de que podía contribuir a Deliveristas Unidos con mis fotos, podía hacer que la gente nos viera, que vieran como manejamos en la lluvia, en la nieve, en el calor. Con mis fotos, quería que la gente viera como nos levantamos temprano para trabajar, como estamos expuestos a los accidentes y a los robos de nuestras bicicletas, y como nos esforzamos todos los días.” 

Informe Confidencial: ¿Consideras que la Ciudad de Nueva York en ocasiones no ve a repartidores como tú?

Sammy Escalante: Mucha gente no se da cuenta de lo difícil que es nuestro trabajo, y de lo difícil que es ser trabajador migrante. Yo tuve que abandonar a mi familia y adaptarme a vivir en otro mundo, en otra realidad. Extraño a mi familia, a mi mamá, al lugar en donde crecí.

Mi cámara se ha vuelto mi compañera, y me ha ayudado a darme cuenta de cuantos repartidores hay en las calles de Nueva York. Estamos en todos lados, somos una pieza esencial de esta ciudad, empieza el día y ya estamos afuera haciendo entregas. 

El alma de Nueva York es su gente, siempre lo ha sido. Los deliveristas somos muy importantes para una ciudad como esta, con tanta vida y con tanta gente que pide comida y artículos. Cuando recorro las calles, hay muchas cosas que fotografiar, pero de las cosas que más me inspiran es ver a repartidores en sus bicicletas, trabajando sin importar el clima y enfrentando muchos retos. 

Informe Confidencial: ¿Cuáles son los mayores retos que has enfrentado como repartidor o que compañeros tuyos han enfrentado? 

Sammy Escalante: Antes de que pasaran las nuevas leyes por las que estuvimos luchando, la mayoría de los restaurantes no nos dejaban usar sus baños. Para mucha gente no suena como algo muy importante, pero sobre todo en la pandemia cuando muchos edificios públicos estaban cerrados, era muy duro no poder hacer algo tan simple como ir al baño mientras trabajábamos tantas horas. Como la mayoría de las aplicaciones no nos dejan pausar nuestros turnos, el tiempo que nos toma encontrar un baño nos perjudica como trabajadores. 

Los asaltos para robarnos nuestras bicicletas también son un gran peligro para nosotros. Nos asaltan en los puentes, esperan a que subamos a los edificios a entregar una orden para romper nuestros candados y llevarse nuestras bicicletas. A Francisco [Villalva Vitinio] lo mataron por tratar de robarle su bicicleta este año. 

En la pandemia los robos se pusieron peor, y las aplicaciones empezaron a hacernos recorrer distancias cada vez más largas y entregar órdenes cada vez más pesadas. Como repartidor, el peligro de accidentarte siempre está contigo, y muchos compañeros han muerto mientras completaban una orden por autos en carriles de bicicleta o por haber sido atropellados. 

Te puede interesar: La Justicia Climática no es una Palabra de Moda, es Nuestro Futuro

Informe Confidencial: A lo largo del último año, Deliveristas Unidos ha hecho frente a la ciudad de Nueva York por las condiciones precarias a las que se enfrentan los repartidores a cambio de salarios extremadamente bajos. 

Sobrellevando condiciones extremas de clima y calles peligrosas, al menos nueve repartidores han muerto este año, incluido Francisco Villalva Vitinio, quien recibió un disparo mortal en East Harlem durante un intento de robo de bicicleta. En 2020, los repartidores representaron casi el 50% de las muertes de ciclistas de Nueva York.

A pesar del aumento en robos de bicicletas y agresiones a repartidores, ninguna compañía de entrega ofrece protecciones, lo que convierte a las bicicletas en una herramienta de trabajo cara, no asegurada, e incluso peligrosa. Ninguna de las recientes leyes aprobadas por el Ayuntamiento aborda el robo de bicicletas. 

¿Cómo expresas estas realidades mediante tus fotografías de repartidores?

Sammy Escalante: Con mis fotografías trato de que la gente se de cuenta de que trabajar para estas aplicaciones [de reparto] no es un trabajo fácil. Pero también quiero expresar la valentía y el valor que veo todos los días en la calle, cuando capturo a un compañero repartidor trabajando en la lluvia, o manejando bajo la nieve, o limpiándose el sudor en el calor de Nueva York. Nosotros trabajamos todo el año, y nos enfrentamos a climas muy duros, al peligro de ser asaltados o de perder nuestras bicicletas, a momentos difíciles en la calle. 

Yo quiero mostrarle al mundo no solo lo que hacemos, sino quienes somos los deliveristas. Quiero que cuando veas una foto mía, te imagines por un momento lo que es ser repartidor, que te pongas en nuestros zapatos. Mis fotos siempre se las dedico a mis compañeros repartidores porque trato de capturar nuestra perspectiva, lo que significa recorrer toda la ciudad en nuestras bicicletas y mover orden tras orden. 

Informe Confidencial: ¿Cuál ha sido tu experiencia como repartidor durante la pandemia de Covid-19 y cómo surgió tu rol como fotógrafo de Deliveristas Unidos? 

Sammy Escalante: Durante toda esta pandemia, nosotros mantuvimos a flote a muchas personas que no podían salir o tenían miedo de salir por el Covid-19. La ciudad de Nueva York nos nombró trabajadores esenciales, junto con bomberos, doctores, enfermeras, policías y otros trabajadores de la ciudad, y mientras mucha gente se quedaba en casa, nosotros salíamos en nuestras bicicletas todos los días. 

Sin nosotros, no se como se hubiera movido la comida para tanta gente. Cuando Nueva York estaba cerrado y muchos se quedaban en casa, nosotros siempre seguimos trabajando. Aunque las aplicaciones ganaron mucho dinero, a nosotros nos seguía costando trabajo sobrevivir y ganar suficiente dinero cada semana. Aunque éramos trabajadores esenciales, seguíamos siendo invisibles muchas veces. Perdimos muchas vidas, muchos repartidores han muerto desde que empezó la pandemia por robos, asaltos, accidentes y por Covid-19. 

Por todo esto, mis fotografías significan tanto para mi, y estoy tan orgulloso de ser el fotógrafo de Deliveristas Unidos. Mis fotografías eran mi forma de decir, ‘Miren, aquí estamos, no somos invisibles, nuestras vidas también tienen valor y merecemos más seguridad.’

Empecé a fotografiar a los deliveristas que salieron a protestar a las calles [en abril de 2021], y me di cuenta de que había mucho dolor por los abusos que habíamos sufrido por tantos meses. Pero también vi mucha resistencia y mucho orgullo, fue algo increíble capturar esa energía de mis compañeros. Sin migrantes, no hay Nueva York, y con mis fotografías siempre estoy tratando de mostrar el espíritu de fortaleza que tenemos los repartidores. 

Mis fotografías les gustaron a Deliveristas Unidos y al Proyecto de Justicia Laboral, y desde ese momento [abril 2021], me volví el fotógrafo oficial de este movimiento de repartidores que hemos formado. 

Informe Confidencial: ¿Cómo ha sido la experiencia de mezclar tu trabajo como repartidor y fotógrafo y en donde encuentras inspiración? 

Sammy Escalante: La calle es como mi segunda casa, paso mucho tiempo recorriendo la ciudad de Nueva York con mi bicicleta y mi cámara. Mi día a día como fotógrafo y repartidor están muy conectados, porque mientras hago mi trabajo, me encuentro con momentos, personas y rincones que me inspiran artísticamente. 

Nueva York es movimiento, ruido, colores, capas, siempre está cambiando y se está moviendo. Me gusta ver como sale el sol por atrás de los rascacielos, y como cambia el cielo a diferentes horas del día. La gente de Nueva York es lo que más me inspira, siempre hay alguien interesante en las calles, caminando, hablando, sentada en un grupo. Cuando veo a compañeros repartidores, me emociona capturarlos con mi cámara y encontrar esos momentos que mucha gente no logra ver de nuestro día a día.  

Siempre hay algo nuevo que fotografiar en las calles de Nueva York, y eso te mantiene inspirado como fotógrafo. 

Informe Confidencial: Ahora que ya exhibiste tu trabajo y subastaste tus fotografías para recaudar fondos para Deliveristas Unidos, ¿Qué sigue en tu carrera como fotógrafo? ¿Cómo ves tu futuro de tu trabajo como activista y repartidor? 

Sammy Escalante: Cuando exhibí mis fotografías, fue surreal. Siento que acabo de cumplir uno de mis sueños más grandes como fotógrafo, y estoy emocionado por lo que sigue. Además de un documental en el que estamos trabajando, mi mayor meta es poder exhibir en un museo en Nueva York, y parece que eso será una realidad en 2022. Todavía no tengo todos los detalles, pero parece que mi trabajo podría estar colgado en un museo de Nueva York el próximo año, y eso me emociona muchísimo. 

Además de los avances que he tenido en mi trabajo como fotógrafo, este año me volví parte de un movimiento que me llena de orgullo. Con Deliveristas Unidos logramos algo que nunca imaginé poder lograr, logramos pasar leyes que nos protegen en las calles y que han hecho que las aplicaciones sean mas transparentes con nosotros. Esto no quiere decir que no enfrentamos peligros todavía, pero logramos mejorar las cosas, logramos cambiar para bien. Me llena de orgullo saber que esas seis leyes vinieron de nuestro esfuerzo, de nuestras marchas, y en parte de mis fotografías y del espíritu que nos unió para exigirle a la ciudad lo que nos merecemos.

Con mi arte, siempre he querido demostrar que los deliveristas somos parte de Nueva York. Estoy muy emocionado, muy feliz por todo lo que está pasando y se podría decir que mi sueño se hará realidad el año 2022, aunque mi sueño para mí fue una exposición y eso ya se logró. Quiero seguir mostrándole al mundo que somos trabajadores esenciales y merecemos dignidad y respeto. 

No se que me depara la vida, pero un sueño que tengo es poder abrir un estudio de fotografía en Guatemala. Mi país ha sufrido con pobreza y muchos jóvenes han caído en el desempleo y en las adicciones. Mi sueño es enseñar a todos los jóvenes que quieran aprender fotografía y a transmitirles que en vez de caer en las drogas o en el alcohol, se pueden enfocar en el arte. También me gustaría mucho viajar a la Ciudad de México, a Los Angeles, y a otras ciudades donde también hay repartidores para tomar mas fotografías. Los repartidores estamos en todo el mundo y me encantaría poder capturar sus experiencias en varios países, como luchan por el pan de cada día y por un futuro. Sin repartidores, la comida no se mueve, y más fotografías deberían de reflejar eso. 

Puedes encontrar el trabajo de Sammy Escalante en @sammpicnyc

Exclusive Interview with Sammy Escalante: Delivery App Worker, Photographer, and Activist

Martha Daniela Guerrero

*This interview has been abridged and edited for brevity and clarity purposes. It has been translated from its original Spanish.

Originally from Quetzaltenango, Guatemala, Edwin “Sammy” Escalante emigrated to New York City in 2013. After years working for restaurants, he became a delivery app driver in 2017, which led him to ride around different neighborhoods aboard his electric bike, the most popular mode of transportation among New York’s estimated 65,000 delivery workers, who are mostly migrants from Latin America, Bangladesh, China, and West Africa.

Shortly after his arrival to one of the country’s most dynamic cities, Escalante discovered his passion for photography, as he captured streets, bridges, corners, buildings, and sunsets. Making use of his creative talent, the 24-year-old Guatemalan also began photographing his fellow deliverymen. Today, Escalante is the first photographer from Quetzaltenango, Guatemala to have his work exhibited in Manhattan. 

This year has been particularly special for the delivery app courier, photographer, and activist. In addition to auctioning off six of his photographs in a recent exhibition this past November 17, Deliveristas Unidos, the labor collective to which Escalante has belonged since the beginning of 2021, scored a historic legislative victory after more than a year of organizing for better working conditions.  

Edwin “Sammy” Escalante es un migrante que se a dedicado a luchar por los derechos de los repartidores en la ciudad de Nueva York. Conoce su historia.
Crédito: Sammy Escalante

Last September 23, New York City Council passed a series of laws to improve workplace conditions for app delivery drivers, becoming the first city to enact essential protections for migrant gig workers. In addition to mandating tip and wage protections for delivery drivers, ensuring the right to use restaurant bathrooms, and establishing minimum delivery payments and distance limits, this new legislative package represented a notable victory for Deliveristas Unidos, which was founded by indigenous Guatemalan and Mexican workers in the summer of 2020.

After more than a year of protests in which thousands of delivery workers cycled through Manhattan denouncing labor abuses by companies like UberEats, DoorDash, Relay, and GrubHub, most of Deliveristas Unidos’ demands became New York City law. 

“Seeing my photos displayed in a gallery was a dream come true,” said Escalante, who since April 2021 serves as the official photographer for Deliveristas Unidos, which has been supported by the community organization Workers Justice Project since its inception last year. “I dedicated my exhibit to all my fellow delivery workers, especially those who have died making deliveries, those who have had their bikes stolen on the streets, and those who work every day proud to be immigrants.”

Besides finding artistic inspiration in his fellow delivery workers, Escalante has been instrumental in documenting the working conditions of this group of mostly migrant workers. His photographs appeared in “Essential but Unprotected: App Delivery Drivers in New York City,” a study conducted by the Worker Institute at Cornell’s School of Industrial and Labor Relations in collaboration with Workers Justice Project to bring visibility to the daily struggles of app couriers.    

“As a delivery worker, I’m on the road all day, I’m always on the move,” said Escalante, whose photographs have also appeared in publications such as Forbes, VICE, The New York Times, Impacto Latino, El Diario NY, Telemundo, Informe Confidencial, among others. “I realized that I could contribute to Deliveristas Unidos with my photos, I could make people see us, let them see how we ride in the rain, in the snow, in the heat. With my photos, I wanted people to see how we get up early to work, how we are exposed to accidents and bike robberies, and how we push ourselves every day.”

Informe Confidencial: Do you feel that New York City sometimes doesn’t see delivery drivers like you?

Sammy Escalante: A lot of people don’t realize how hard our job is, and how hard it is to be an immigrant worker. I had to leave my family and adapt to living in another world, in another reality. I miss my family, my mother, the place where I grew up.

My camera has become my constant companion, and it has helped me realize how many delivery workers there are on the streets of New York. We are everywhere, we are an essential part of this city, the day starts, and we are already out making deliveries.

The soul of New York is its people, it always has been. Deliveristas are very important to a lively city like this, with so many people asking for food and supplies. When I ride the streets, there are many things to photograph, but one of the things that inspires me the most is seeing delivery workers on their bikes, working regardless of the weather, and facing many challenges. 

Informe Confidencial: What are the biggest challenges that you have faced as a delivery driver or that your colleagues have faced?

Sammy Escalante: Before the new laws that we were fighting for passed, most restaurants wouldn’t let us use their restrooms. For a lot of people, it doesn’t sound like a big deal, but especially in the pandemic when a lot of public buildings were closed, it was very tough not being able to do something as simple as using the restroom while we were working such long hours. Since most apps don’t let us pause our shifts, the time it takes us to find a restroom hurts us as workers.

Assaults to steal our bikes are also a great danger to us. We get mugged on the bridges, they wait for us to go up to the buildings to deliver an order to break our locks and take our bikes. Francisco [Villalva Vitinio] was killed when they tried stealing his bike this year. 

During the pandemic, bike thefts got worse, and the apps started making us ride longer distances and deliver heavier orders. As a delivery driver, the risk of being in an accident is always with you, and many colleagues have died while completing an order because they were hit by cars.

Informe Confidencial: Over the past year, Deliveristas Unidos has confronted New York City over the precarious conditions faced by delivery workers in exchange for extremely low wages.

Coping with extreme weather conditions and dangerous streets, at least nine delivery drivers have died this year, including Francisco Villalva Vitinio, who was fatally shot in East Harlem during an attempted bicycle robbery. In 2020, delivery drivers accounted for nearly 50% of New York City’s cyclist fatalities.

Despite the increase in bike thefts and assaults on delivery drivers, no delivery company offers any protections, making bikes an expensive, uninsured, and even dangerous working tool. None of the recent laws passed by City Council address bicycle theft. 

How do you express these realities through your photographs of delivery drivers?

Sammy Escalante: With my photographs, I try to make people realize that working for these [delivery] apps is not an easy job. But I also want to capture the bravery and courage that I see every day on the street, when I photograph a fellow delivery driver working in the rain, or trying to stay warm driving in the snow, or wiping his sweat in the New York heat. We work all year round, facing harsh weather, always in danger of being mugged or losing our bikes.

Through my photographs, I want to show the world not only what we do, but who we are as deliveristas. When someone sees one of my pictures, I want them to imagine for a moment what it’s like to be a delivery worker, to put themselves in our shoes. I always dedicate my photos to my fellow deliveristas because I try to capture our perspective, what it means to ride our bikes all over the city and carry order after order.

Informe Confidencial: What has been your experience as a delivery driver during the Covid-19 pandemic and how did your role as a Deliveristas Unidos photographer come about?

Sammy Escalante: During this whole pandemic, we have kept a lot of people afloat who couldn’t get out or were afraid to go out because of Covid. New York City named us essential workers, along with firefighters, doctors, nurses, police, and other city workers, and while many people stayed at home, we were out in the streets every day.

Without us, I don’t know how food would have moved through the city. When New York was on lockdown and many people stayed at home, we kept working. Even though the apps made a lot of money, we still struggled to survive and make enough money each week, and even though we were essential workers, we were still invisible. We lost many lives, many delivery drivers have died since the pandemic started, from robberies, assaults, accidents, and Covid-19.

Te puede interesar: Guía Sobre la Posible Reforma Migratoria en Estados Unidos: Lo que Hay que Saber Sobre el Nuevo Proyecto de Ley en Camino al Senado

Because of all this, my photographs mean so much to me, and I’m so proud to be the Deliveristas Unidos official photographer. My photographs were my way of saying, ‘Look, here we are, we’re not invisible, our lives have value too, and we deserve more security.’

I started photographing the deliveristas who came out to protest in the streets [in April 2021], and I realized there was a lot of pain from the abuses we had suffered for so many months. But I also saw a lot of resilience and a lot of pride, it was an incredible thing to capture that energy from my co-workers. Without migrants, there is no New York, and with my photographs, I’m always trying to show the strength that delivery workers have.

Deliveristas Unidos and Workers Justice Project liked my photographs, and from that moment on [April 2021], I became the official photographer of this delivery worker movement that we have formed. 

Informe Confidencial: How have you experienced mixing your work as a delivery driver and photographer and where do you find inspiration?

Sammy Escalante: The street is like my second home; I spend a lot of time riding around New York City with my bike and my camera. My work as a photographer and delivery driver is interconnected, because while I’m doing my job, I come across moments, people, and corners that inspire me creatively.

New York is movement, noise, colors, layers, it’s always changing and moving. I like to see how the sun rises behind the skyscrapers, and how the sky changes at different times of the day. The people of New York are what inspire me the most, there is always someone interesting on the streets, walking, talking, sitting in a group. When I see fellow delivery workers, I’m excited to capture them with my camera and find those moments that many people don’t get to see.

There’s always something new to photograph on the streets of New York, and that keeps you inspired as a photographer. 

Informe Confidencial: Now that you have showcased your work and auctioned your photographs to raise funds for Deliveristas Unidos, what’s next in your career as a photographer? How do you see the future of your work as an activist and a delivery worker?

Sammy Escalante: When I exhibited my photographs, it was surreal. I feel like I just fulfilled one of my biggest dreams as a photographer, and I’m excited for what’s next. Besides a documentary that we’re working on, my biggest goal is to be able to exhibit in a museum in New York, and it looks like that will be a reality in 2022. I don’t have all the details yet, but it looks like my work could be hanging in a museum in New York next year, and that excites me so much.

Besides the advances that I’ve made in my work as a photographer, this year I became part of a movement that I’m very proud of. With Deliveristas Unidos we achieved something that I never imagined could happen, we managed to pass laws that protect us on the streets and that have made the apps more transparent with us. This doesn’t mean that we don’t still face dangers, but we managed to improve things, we managed to change things for the better. It fills me with pride to know that those six laws came from our efforts, from our marches, and in part from my photographs and the spirit that united us to demand what we deserve.

I don’t know what life has in store for me, but one dream I have is to be able to open a photography studio in Guatemala. My country has suffered from poverty and many young people have fallen into unemployment and addiction. My dream is to teach all the young people who want to learn about photography and to convey to them that instead of turning to drugs or alcohol, they can focus on art. 

I would also like to travel to Mexico City, Los Angeles, and other cities where there are also delivery app workers to take more pictures. Delivery drivers are all over the world and I would love to capture their experiences in more countries. Without delivery people, food doesn’t move, and more photographs should reflect that.  

You can find Sammy Escalante’s work at @sammpicnyc

TW: @daniguerreroo

JGR