Estrés y contaminación podrían afectar genética de las aves

Compartir en email
Email
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en telegram
Telegram

Especialistas suecos descubrieron que la estresante vida en las ciudades, así como la contaminación, afectan y modifican a los pájaros a nivel genético.

El estudio arrojó que los especímenes de la especie popularmente conocida como carboneros comunes (llamados científicamente Parus major) que viven en la ciudad tienen genes distintos de los del campo, y esto se debe al estilo de vida.

El estudio fue realizado en nueve ciudades europeas, encabezado por Caroline Isaksson, de la Universidad de Lund (Suecia), y Pablo Salmón, estudiante de doctorado y colaborador del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona.

Te puede interesar: Desaparición de mariposa monarca pone en grave peligro a ecosistemas en México

Las aves citadinas mostraron cambios en su genética, así como en su comportamiento a comparación de las que viven en el campo.

Malmö y Gotemburgo (Suecia), Glasgow (Reino Unido), Madrid y Barcelona (España), Múnich (Alemania), París (Francia), ​​Lisboa (Portugal) y Milán (Italia) fueron las ciudades de las que investigadores locales compararon genes de 192 carboneros que se encontraban en las urbes con los que habitan zonas rurales próximas.

De acuerdo con los resultados, publicados en la revista científica Nature, todos los que habitan en ciudades difieren genéticamente de los que viven en el campo, pues favorecen genes que regulan capacidades cognitivas y comportamientos importantes para sobrevivir a condiciones como ruido, contaminación, luz nocturna y contacto humano, volviéndose también más agresivos.

Te puede interesar: ¡Al borde de la extinción! Quedan sólo 10 vaquitas marinas

Por medio de muestras de sangre tomadas a múltiples ejemplares fue que se dieron cuenta de las diferencias genéticas que hay pese a que se trate de la misma especie. 

Las aves citadinas mostraron cambios en su genética, así como en su comportamiento a comparación de las que viven en el campo.

“Analizamos más de medio millón de genes repartidos por todo el genoma, y hemos encontrado unos cuantos que han cambiado claramente en respuesta al medio urbano”, resumió Caroline Isaksson.

Además, Salmón señaló que es sorprendente que pese a los ‘nuevas’ que son las ciudades en términos evolutivos, ya comiencen a dejar un impacto en especies como los carboneros, pájaros que los científicos saben que sus genes son muy similares en casi todo el continente europeo.

JGR

Noticias relacionadas