Esta es la historia de la tradicional colación navideña

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En la época decembrina la “colación” es un dulce que no puede faltar en ninguno de los aguinaldos que se entregan a los más chicos, pero de dónde nació esta rica tradición. Aquí te decimos. 

Según cifras oficiales, en la actualidad se fabrican más de 700 toneladas de este dulce y aunque se tienen muy pocos registros de las características y distribución de la colación en la Colonia, alguno escritos afirman que su origen corresponde a esa etapa de nuestra historia. Tal es el caso de un texto de Guillermo Prieto, donde el poeta explicó las tradiciones que el México Independiente heredó de la época colonial, como las nueve posadas.

En el comedor y despensa se representaba otra escena: era la postura de la mesa para las personas, las mesitas para los chicos y la solemne distribución de la colación en tompeatitos pequeños, pero con sus dulces cubiertos, sus cacahuates y tejocotes, su plátano pasado y su diluvio de anises y confines y canelones”, describió Prieto en El Monitor Republicano, en 1868.

Con el tiempo fue evolucionando y la versión de la colación que conocemos ahora se remonta a inicios del siglo XX, gracias a la inventiva de Consuelo Anaya Pérez y de su esposo, Fernando Pérez García. En su fábrica —al inicio llamada Hispano-Mexicana y ahora La Giralda—, ellos idearon en 1939 el dulce como lo conocemos ahora.

De acuerdo con Larousse Cocina, la colación está hecha de azúcar glass y fécula de maíz, que puede estar rellena de trocitos de cáscara de cítricos, canela o cacahuate; “su exterior es duro y suelen ser de colores brillantes como azul, amarillo, verde o rosa”.

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