Trata de menores… esclavitud sexual

Compartir en email
Email
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en telegram
Telegram

La desaparición de menores es un alarmante fenómeno que debiese preocuparnos y convertirse en prioridad en la agenda gubernamental, pero no es así. Las preocupaciones gubernamentales van por el ámbito electoral, la revocación de mandato y los asuntos prioritarios del presidente.

Sin embargo, hoy México vive graves y profundos dramas humanos que tienen sin cuidado a nuestros gobernantes. Cada día desaparecen mexicanos a lo largo del territorio nacional.

En el tianguis turístico que se realizó en Mérida el pasado mes de noviembre se llevó a cabo un panel titulado “responsabilidad social en el turismo”, en el cual se abordó el tema de la esclavitud sexual infantil.

Te puede interesar: El silencio cómplice de México

México es el país número uno como proveedor de menores para trata sexual hacia Estados Unidos, nación que a su vez es el mercado mundial número uno en dicho rubro.

Niños y niñas de dos, cuatro años y más y por supuesto también adolescentes, hoy son víctimas de prostitución forzada después de haber sido secuestrados.

Verónica Toller directora de comunicación de Movimiento Freedom, el cual tiene como misión luchar contra la esclavitud, -así como de Movimiento Viva México-, expresó que tres de cada diez víctimas de trata son niños. Detrás de esto, está el crimen organizado multinacional.

Ferdinard Recio, director general del Movimiento Viva México, -que fundó Eduardo Verástegui- coordinó el panel.

Verónica Toller expuso información que debiese preocuparnos: este es un problema global, pero México es el país número uno como proveedor de menores para trata sexual hacia Estados Unidos, país que es el mercado mundial número uno. Dijo que los expertos estiman que el 60% de la pornografía infantil global se produce en México.

También citó que según cifras dadas a conocer por la Unidad de Inteligencia Financiera, UIF, durante la pandemia, -el año pasado-, aumentó en 117%, la producción y consumo de pornografía infantil en México, -o sea que este mercado se duplicó-.

Se calcula que 21 mil niños son secuestrados anualmente en México para explotación sexual infantil. ¿Qué hace la FGR para combatir estas cifras?… ¿Existe alguna estrategia?

Por tanto, el turismo sexual infantil crece en México. La Organización Internacional de Migraciones calcula en 600 millones el turismo sexual global, pero el 3% de quienes lo practican, busca niños.

Las cifras son estimaciones de organizaciones internacionales que se dedican a combatir este grave problema social, pues este es un delito que opera en la sombra y es difícil cuantificarlo con exactitud.

La gerente de desarrollo sostenible de Aeroméxico, Adriana Prieto Gaspar de Alba, compartió durante el desarrollo de este foro que esta aerolínea realizó un experimento en la terminal 2 del Aeropuerto de la Ciudad de México con un grupo de actores denominado “Mensajeros Urbanos”, lo cuales tienen como misión identificar los valores morales de los mexicanos.

Estos actores simularon públicamente en el aeropuerto que se estaban llevando a cabo acciones que evidenciaban una relación inusual de abuso. Al entrevistar a los pasajeros que habían atestiguado el hecho, descubrieron que había desconocimiento respecto de esta problemática, pero más grave aún era la falta de interés y empatía para con este sensible tema.

México es el país número uno como proveedor de menores para trata sexual hacia Estados Unidos, nación que a su vez es el mercado mundial número uno en dicho rubro.

Esta abominable actividad se origina en la impunidad que nace del desinterés gubernamental respecto al fenómeno de desaparición de personas y la indiferencia de la sociedad.

Si la desaparición de un adulto es una tragedia, lo es más aún cuando este creciente fenómeno tiene como objetivo la esclavitud sexual infantil, pues estos menores de edad son utilizados como mercancía y desechados cuando ya no tienen valor comercial.

Asombra la falta de sensibilidad humana que desde siempre ha manifestado el gobierno mexicano respecto a las violaciones de los derechos humanos básicos, pero nunca llegó a suceder con tanta intensidad como actualmente.

Es inaceptable que por razones financieras se deje de invertir en mitigar los grandes problemas sociales de nuestro país, como sucede hoy en el ámbito de la salud, la seguridad y la generación de empleos, para los cuales evidentemente este gobierno no tiene una estrategia clara.

La reducción presupuestal y la desaparición de fideicomisos creados por gobiernos anteriores para resolver problemáticas sociales son acciones que tendrán dramáticas consecuencias para la sociedad mexicana, principalmente para los sectores vulnerables de nuestra población.

Es urgente reconocer que las iniciativas para atacar estos graves delitos no vendrán de la infraestructura gubernamental, sino que surgirán a pesar de ella. Son las instituciones filantrópicas que nacen desde la sociedad civil organizada las que están representando la oportunidad de atacar problemáticas sociales sensibles y a ellas debemos apoyar en la medida de nuestras posibilidades.

EL FIN DE LA EXCELENCIA…. UBER

Hoy Uber está muy lejos de la excelencia en servicio que le permitió crear un mercado innovador para la transportación de pasajeros. No sólo el uso de las aplicaciones digitales para conectar al usuario con el conductor del vehículo representó una innovación, sino que además la calidad de la atención era un importante valor agregado, pues la satisfacción del cliente era evidente.

Hoy vemos que la falta de control de los conductores de vehículos permite abusos en contra de los pasajeros.

Te puede interesar: Anabel, Emma y las demás

Varias veces durante las últimas semanas hemos sido afectados por cancelaciones de servicio por parte del conductor cuando ya había transcurrido la mayor parte del tiempo de espera para la llegada del automóvil y la sustitución por otra unidad, lo cual representa el inicio de un nuevo proceso de espera. La pérdida de tiempo es un daño a la puntualidad prometida por la aplicación cuando se cerró el trato para la prestación del servicio.

Ningún conductor está obligado a prestar un servicio que no cumple con sus expectativas, pero cuando se cerró el trato y el pasajero ya ha invertido tiempo esperándolo, la cancelación unilateral por parte de este debiese ser sancionada, pues representa un perjuicio a la agenda del pasajero.

¿A usted qué le parece?

Twitter: @homsricardo

JGR