No tengo palabras para expresar lo que siento

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La conocida frase “No tengo palabras para expresar lo que siento” adquiere, a menudo, una trágica realidad para el hablante en situaciones desgraciadas.

Por una parte, la escasez de vocabulario empuja irremediablemente hacia una cultura light: alta en burbujas y bajas matices.

La pobreza expresiva se descubre, entre otras cosas, por los tópicos y las frases hechas que este tipo de gente emplea, por ejemplo, en funerales, entierros, etc.

Son frases pronunciadas sin autenticidad.

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Carentes de espontaneidad, denotan pobreza léxica, fingidos sentimientos de emoción y hasta falta de criterio propio.

Quien pronuncia “No tengo palabras para expresar lo que siento” quiere dar la impresión de que ya ha experimentado toda la gama de emociones posible.

Por otro lado, los entierros y funerales de conocidos, vecinos, compañeros de trabajo, o incluso amigos con los que no existió un lazo demasiado estrecho, propician frases de pésame como “No tengo palabras para expresar lo que siento” o similares, que encierran curiosos metamensajes.

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Aunque, el hablante por la emoción, pudieran, muy excepcionalmente, responder a una realidad objetiva, la mayoría de las veces encubren el deseo de no querer expresar lo que realmente se siente: ¡La ausencia de auténticos sentimientos!

Sin embargo, es posible detectar estos engaños sin necesidad de recurrir a un polígrafo.

El tono más grave o un volumen más bajo son algunos de los signos externos que pueden hacer tambalear la mentira.

¡Solo se recurre a la verdad cuando se anda corto de mentiras!

“No tengo palabras para expresar lo que siento” es, pues, una expresión tópica que intenta disimular la verdadera emoción (o la ausencia de esta).

La falta de afectividad con el finado provoca en el hablante incómodas situaciones con sus deudos, que deben ser “rellenadas” o “aliviadas” con frases hechas y lugares comunes que, generalmente, tienen significados muy distintos.

LO QUE DICE LO QUE REALMENTE QUIERE DECIR…
No tengo palabras para expresar lo que siento.Nada
¿Qué puedo decirte en circunstancias como
estas?
Preferiría no encontrar las palabras.
Si hay algo que puedo hacer por ti, no dejes de
hacérmelo saber.
Espero no me llames.
Todos nosotros le echaremos de menosPrefiero no involucrarme personalmente y
hablar en nombre del grupo.
¿Por qué tuvo que ocurrirle a él?Eso, precisamente, me excluye a mí.
No somos nadie.Pero yo, al menos, sigo vivo.
¿Quién podía imaginarse que iba a terminar de
esta manera?
Nada.
Será recordado por mucho tiempoNo sé por quién, pero suena bien.

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