Aguas profundas | Las demandas (que vienen) contra CFE

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La historia que nos cuentan es como sigue: al menos tres despachos mexicanos con conexiones muy fuertes en Estados Unidos estarían preparando el escenario para demandar a nombre de sus representados, unas siete grandes empresas del sector eléctrico, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en juzgados internacionales, eso en segunda instancia.

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Porque resulta que la primera decisión que estarían tomando las compañías, una vez que el Congreso de la Unión apruebe la nueva Ley de la Industria Eléctrica y el presidente Andrés Manuel López Obrador la publique en el Diario Oficial de la Federación, publicación que, según los cálculos del gobierno federal se estaría haciendo en junio, poco antes de las elecciones intermedias; es ampararse para proteger el actual estado de las cosas, luego vendría pelear el amparo definitivo y, en última instancia, una definición por parte de la Suprema Corte de Justicia.

CFE podría afrontar una serie de demandas debido a la nueva reforma energética propuesta por AMLO.

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Tanto la demanda de amparo como la que se pone en la Corte Internacional de Comercio tienen la ventaja de que abren una ventana entre las empresas afectadas y la 4T, específicamente con la CFE, la Secretaría de Energía y la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República.

Dicho de otra forma, las empresas eléctricas tendrán que ir a Palacio Nacional a trabajar en una salida negociada con Manuel Bartlett, Rocío Nahle y Julio Scherer, más probablemente emisarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Marcelo Ebrard que tendrá que hablar con las embajadas de Estados Unidos, Europa y probablemente Asia.

Esta iniciativa prevé fortalecer a CFE a costa de las empresas privadas generadoras de energía.

Nos explican que el concepto usado por las cúpulas empresariales en las últimas semanas de expropiación indirecta si tiene una base legal muy importante basada sobre todo en que la ley que se aprobará en el Congreso de la Unión tiene un carácter retroactivo muy fuerte, va contra los contratos y la propiedad privada de las plantas que fueron construidas en un momento de necesidad bajo parámetros legales muy diferentes a los que resultaron tras la reforma energética.

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Finalmente, las demandas van a ser enormes, para que se tenga una idea: la expropiación indirecta implicaría que se tendrían que pagar contratos legados, autoabastos, capacidad y mercado mayorista y, por supuesto, las subastas. Todo esto son cerca de 110 mil millones de dólares.

La 4T no cree que su reforma a la Ley de la Industria Eléctrica no tiene un costo o que es sólo pagar los fierros de las centrales privadas, sus paneles solares o sus turbinas eólicas. Es tomar el contrato, leerlo y pagar el valor del negocio en marcha con una proyección a 30 años, estos son los más de 110 mil millones de dólares.

Buzos

1.-La desesperación de Pemex, de Octavio Romero, crece todos los días y se va a poner peor porque aunque tenga el respaldo presidencial su gente más cercana está, literalmente, cercada por el enemigo: Alberto Velázquez, director de Finanzas; y Marcos Herrería, director de Administración, tienen que avisar de todos sus movimientos a la SHCP, de Arturo Herrera. La correa, dicen, está muy corta.

Por: Luis Carriles 

Twitter: @luiscarrujos

Vía: El Sol de México

JGR