Apuesta Maestra: ¿Un desafortunado juego de póker?

Apuesta Maestra: ¿Un desafortunado juego de póker?

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Basada en la historia real de la esquiadora Molly Bloom, Apuesta Maestra representa el debut como director de Aaron Sorkin, guionista de Red Social (2011) y Steve Jobs (2015).

Una atleta olímpica de esquí que es entrenada desde pequeña por su estricto padre —interpretado por Kevin Costner— para siempre ganar, en una competencia sufre un revés del destino que la lesiona obligándola a retirarse para siempre de la nieve. Devastada y en pleno autodescubrimiento, Molly —una exuberante Jessica Chastain— decide alejarse por un tiempo del ambiente familiar y se muda a Los Ángeles para iniciar la carrera de leyes, pero por azares del destino lo naipes se cruzan en su camino para comenzar una millonaria aventura organizando clandestinos y glamorosos juegos de póker que incluían jugadores de la talla de Hollywood como Ben Affleck, Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire, figuras del deporte como el beisbolista Alex Rodríguez, y hasta la temida Mafia Rusa.

Cualquiera se imaginaría que, en un mundo de millonarias apuestas, lujo, poder, drogas y alcohol, el sexo sería el ingrediente principal para atrapar a la audiencia, pero no es así, el hipnótico relato creado por Sorkin se mantiene fiel a su estilo. Contado a través de una atípica mujer en tiempos del empoderamiento femenino, se complementa con un magnífico Idris Elba, el abogado que la representa en los tribunales cuando después de una redada el FBI termina confiscando todos sus bienes en Nueva York.

Con tintes de thriller y como si se tratara de una espía que es estrenada para matar, Molly lo hace para triunfar. Así trasladó sus habilidades competitivas a los negocios que la llevaron a ganarse el mote de Princesa del Póker amasando una fortuna que se contaba en millones de dólares.

Los ágiles diálogos entre Chastain y Elba, lo mismo que con Costner, muestran a una mujer —que, aunque consumía drogas para soportar la racha de juegos que se alargaban hasta altas horas de la madrugada— jamás sucumbió ante el desfile de propuestas indecorosas que le ofrecían, su brújula moral siempre le indicaba hasta dónde debía llegar. La integridad poco habitual de Molly —muy rara en el cine, pero común en los personajes de Sorkin— se refleja cuando se niega rotundamente a dar los nombres de los jugadores por temor a causar un mal mayor, ganando su propia absolución.

Apuesta Maestra es un inteligente montaje con las piezas perfectas que te atrapa desde el principio. No es común ver a un personaje construyendo sus propios valores y reglas sin importarle si son opuestas a lo que la sociedad impone. Es una de esas películas hechas para el lucimiento total de la actriz, una mujer de estricta moral que nunca se traiciona y por la que pagaríamos cualquier suma por verla un poco más.

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