Corrupción afecta más a los que menos tienen: estudio

Alfredo Maza

Un reciente estudio demostró que la corrupción sucede con mayor frecuencia donde menos debería suceder: en los programas sociales que atienden las necesidades de los más pobres y que más podrían reducir la desigualdad.

De acuerdo al documento “La otra mafia del poder. Corrupción y desigualdad en México”, de un total de 492 mil millones de pesos que no se han podido comprobar desde el año 2000, los malos manejos se concentran principalmente en gastos relacionados con desarrollo social que reporta 263 mil millones de pesos perdidos. 

La pérdida también se concentra en programas y partidas que tienen un mayor potencial de mejorar la distribución del ingreso con 132 mil millones de pesos y en municipios con mayor pobreza con 4 mil millones de pesos.

En palabras de Viridiana Ríos, analista política y Doctora en Gobierno por la Universidad de Harvard, el estudio derrumba la idea de que las irregularidades existen más en las grandes obras de infraestructura millonarias. 

De hecho, entre el año 2000 y el 2018 “solo el 14% del ‘dinero perdido’ iba a ser infraestructura. El 53% iba a ser gasto en desarrollo social”, escribió la también autora de este documento en redes sociales.

“La evidencia es clara: se pierde más dinero en los programas con mayor potencial redistributivo, en las regiones más pobres y en las acciones más útiles para combatir la pobreza tales como políticas y servicios de salud, educación y desarrollo”, se puede leer en el documento.

La investigación, que se llevó a cabo en colaboración con la organización sin fines de lucro Oxfam-México, encontró principalmente tres resultados:

El primero es que la corrupción se concentra en los programas y partidas que tienen  mayor potencial de reducir la desigualdad.

“De hecho, hay 20 veces más ‘dinero perdido’ en el gasto que iba a contribuir a reducir la desigualdad, que en el que no lo haría”, escribió Rios en un hilo explicativo en Twitter. 

El segundo resultado es que la corrupción es más común en los municipios más pobres. Es decir, que “el dinero público destinado a los municipios más pobres ‘desaparece’ casi tres veces más que el dinero destinado a los más ricos”.

De hecho, por cada peso perdido en los municipios con menor porcentaje de pobreza, se pierden 2.4 pesos en los municipios cuyo porcentaje de ésta es mayor, de acuerdo al documento.

El tercer resultado tiene que ver con que la corrupción sucede más en gasto enfocado a desarrollo social.

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Ríos califica este dato como un escándalo: “Lo ‘perdido’ en educación equivale a 1/3 (una tercera) parte de todo el presupuesto del ramo de educación pública. Lo de salud es 7 veces los recursos destinados a la prevención y control de enfermedades”, escribió.

Es decir, el “dinero perdido” por tipo de gasto equivale a: 104, 798 millones de pesos en Educación, 91,499 millones de pesos en Salud, 66, 743 millones de pesos en Desarrollo Social, 62, 287 millones de pesos en el rubro de Fondos y 40,333 millones de pesos en el de Deuda.

Además, 39,682 millones de pesos en Recursos Naturales, 29,972 millones de pesos en Participantes, 22,777 millones de pesos en Comunicaciones y Transportes, 17, 475 millones de pesos en Administración Pública y 10,359 millones de pesos en Seguridad y Justicia.

Y ¿Quién lo perdió? El estudio concluye que fueron personas de los gobiernos estatales y locales que, en vez de construir escuelas y hospitales, se quedaron con el dinero, “Caciques locales y traficantes de influencias”.

“La #OtraMafía son quienes se benefician de la corrupción que ocurre en el gasto social (y)  afecta a los que menos tienen”, concluyó Ríos.

Finalmente las soluciones que propone la investigación se concentran en tres rubros: mejorar la implementación de programas que atienden a personas de menores ingresos, vigilar recursos que se transfieren a estados y municipios y tener reglas claras para administrar el gasto social.

La investigación requirió analizar 18, 617 auditorías de la Auditoría Superior de la Federación realizadas a mil 277 instituciones y gobiernos durante 12 años. 

JGR

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