Aumentan desalojos violentos e inseguridad en edificios olvidados de la CDMX

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La inseguridad y desalojos con lujo de violencia han aumentado en edificios de diferentes  zonas de la Ciudad de México en los últimos meses. Los casos más recientes son en la colonia Narvarte, La Merced y también en la Plaza Condesa, que fue desalojado por riesgo de derrumbe. 

El más reciente se presentó este viernes 26 de junio cuando al menos 11 familias fueron desalojadas violentamente de un edificio de departamentos, ubicado en el número 1155 de la calle La Morena, a la altura de Petén, en la colonia Narvarte Oriente, de la alcaldía Benito Juárez. 

De acuerdo con testigos, alrededor de las 7:00 horas, un grupo de sujetos entraron al inmueble armados con barretas, mazos y martillos para desalojar a los inquilinos sin que alguna persona o actuario haya notificado o presentado la orden judicial y sin mediar palabra destrozaron paredes, puertas, tuberías de agua, lavaderos, tazas de baño y pisos.

Incluso, los residentes relataron que solicitaron vía telefónica la presencia de los elementos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), pero estos nuca llegar al lugar, además de que los policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) resguardaron  a los violentadores y vigilaban el desalojo sin hacer nada, por lo que acusan que fue un desalojo ilegal.

Aumentan desalojos violentos e inseguridad en edificios olvidados de la CDMX

Los muebles y pertenencias personales de los afectados fueron colocados al exterior del edificio. Si bien algunos vecinos aseguraron que no se oponían al desalojo, al admitir que no pagaban renta desde hace un tiempo, advirtieron que no entregarán las viviendas al que no demuestre que es el propietario.

Explicaron que hay cinco personas que señalan ser los dueños del edificio, identificando a  Marco Antonio Bernal y Dámaso Rodríguez. No obstante, indican que no existe documentación que los acredite como propietarios.

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Por otro lado, uno de los residentes, dueño de la tintorería La Morena, desde hace 50 años, contó que él tiene contrato de renta por el que paga 4 mil pesos mensuales y que esto poco le importó a los sujetos que lo sacaron y destruyeron la caldera de su negocio.

En otro caso similar, cerca de 50 familias fueron desalojadas, durante la madrugada del jueves 24 de junio, del edificio Instituto Esparta ubicado en Anillo Circunvalación, esquina con San Pablo, de colonia La Merced, luego de una controversia de arrendamiento inmobiliario.

De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron a las 2:00 horas, cuando las familias fueron desalojadas porque el edificio se encuentra en litigio y que el Instituto de Vivienda (Invi) se encuentra gestionando trámites para edificar viviendas de interés en el predio.

Los testigos denunciaron que al momento de ser desalojados el personal designado del gobierno de la Ciudad de México, así como los cargadores, fueron violentos y a muchos los despojaron de sus pertenencias, por lo que durante este proceso se generaron algunos conflictos entre el personal y las bodegas desalojadas.

Horas más tarde y después de bloquear la circulación vehicular de Anillo de Circunvalación, las autoridades capitalinas y los vecinos llegaron a un acuerdo para poder regresar a sus departamentos; sin embargo, denunciaron que al llegar encontraron sus pertenencias revueltas y que les habían robado dinero, pantallas, entre otros objetos. 

Por último, una muestra de la inseguridad que ha ido en aumento en los edificios olvidados es el caso de la Plaza Condesa, la cual fue clausurada el pasado 24 de mayo por el alto riesgo de derrumbe. 

Recientemente, en redes sociales vecinos de la zona reportaron que el inmueble se ha transformado en un imán de actividades delictivas desde que fue desalojado, esto luego de que el pasado 20 de junio, denunciaron la presencia de hombres encapuchados que intentaron aprovechar la situación para entrar a la fuerza al edificio, mismos que dejaron fotos y amenazas.

Cabe mencionar que el Foro Condesa tiene una antigüedad de 70 años y aunque se encuentra fuera de actividad desde mayo pasado, es una amenaza latente para la ciudadanía. Incluso, su situación pudo derivar a una catástrofe, ya que a pesar de las grietas e inclinaciones, siguió ofreciendo más de 50 conciertos después de los sismos de 2017.

Es importante señalar que derivado a los últimos terremotos en la CDMX, existen más de 100 estructuras que presentan riesgos de colapso principalmente en la delegación Cuauhtémoc y la zona del Centro Histórico.

AE