Línea 12; de la austeridad a ser la que más recursos consume en el Metro

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La línea 12, en la que de inicio se privilegiaron ahorros económicos, al paso de los años se convirtió en la que más recursos consume del presupuesto anual del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

De inicio, toda la llamada Línea Dorada, que va de Mixcoac a Tláhuac, sería subterránea, sin embargo, al final se decidió que combinaría cuatro procedimientos constructivos, incluido el viaducto elevado, porque así la obra sería más barata.

La línea 12, en la que de inicio se privilegiaron ahorros económicos, al paso de los años se convirtió en la que más recursos consume del presupuesto anual del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

Al final de las labores se informó que la obra no había costado los 17 mil millones de pesos que de inicio se presupuestaron, sino que habían sido 26 mil millones.

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Además, para que la Línea 12 ofrezca servicio, cada año se le destinan 120 millones de pesos para su mantenimiento, el cual no es realizado por trabajadores del STC sino por la empresa de origen francés TSO.

De acuerdo con Animal Político, esta empresa se contrató después de que entre 2014 y 2015 la mitad de la línea tuviera que ser cerrada porque se detectaron deformaciones ondulatorias en los rieles de varias curvas de la línea.

Además, cada año se pagan, en promedio, unos 99 millones de dólares por concepto de renta de los 30 trenes que brindaban servicio en la línea dorada. Desde 1969 cuando la primera línea del Metro se inauguró, la Línea 12 es la primera que se construye sin que se hayan comprado trenes específicos para su operación.

El Metro firmó el contrato de prestación de servicios a largo plazo (PPS) STC-CNCS-009/2010 para rentar durante 16 años la flotilla de 30 trenes de rodadura férrea que brindan servicio en la línea dorada.

La línea 12, en la que de inicio se privilegiaron ahorros económicos, al paso de los años se convirtió en la que más recursos consume del presupuesto anual del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

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De acuerdo con el documento, el Metro tendrá que pagar en este tiempo poco más de mil 588 millones de dólares por el arrendamiento y mantenimiento de los convoyes.

En 2007, luego de una serie de evaluaciones y análisis, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro decidió que la Línea 12 fuera de rodadura férrea y no neumática como las otras 10 de 11 líneas en servicio, pues esto significaría un ahorro anual de 7% por concepto de operación, mantenimiento e incluso, consumo de energía eléctrica.

Aunque esto parecía ser la mejor opción, pues significaría un respiro a las finanzas públicas, al paso de los años los gastos para mantener operativa la línea han sido muy superiores.

Los pagos por la renta de los trenes comenzaron en 2010 cuando se dio la primera transferencia de 37.1 millones de dólares por parte del STC a las empresas CAF México y Provertren. 

Así, a la par que se llevaba a cabo la obra civil de la línea 12, se continuaron dando pagos para completar la flotilla de trenes -en abril de 2013- que brindarían servicio.

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Los recursos para el proyecto de arrendamiento de los trenes fueron autorizados por la Secretaría de Finanzas capitalina mediante el oficio SFDF/0328/2009 con fecha de 17 de diciembre de 2009. En este documento se autorizó de manera excepcional el compromiso multianual para comprometer recursos de los ejercicios fiscales de 2010 a 2026 por un importe de mil 588 millones 152 mil 500 dólares.

De acuerdo con la distribución del presupuesto aprobado por la Secretaría de Finanzas capitalina, al corte de 2020, el Metro aún tendría una deuda de poco más de 519 millones de dólares que debería cubrir en los próximos seis años.

JGR